LOS ÁNGELES – El candidato a la alcaldía de Los Ángeles, Spencer Pratt, criticó duramente a los líderes de California y llamó al gobernador Gavin Newsom "un demonio", además de atacar la forma en que la ciudad manejó el incendio forestal de Pacific Palisades en 2025.
En una entrevista con la CEO de Ankler Media, Janice Min, Pratt dijo que perdió la fe en Newsom desde el momento en que el gobernador fue criticado por cenar en French Laundry mientras las regulaciones sanitarias afectaban a los pequeños negocios.
"Él es una estrella de reality show, pero es responsable de todo lo que está fallando", dijo Pratt.
Motivación para postularse después del incendio
Pratt anunció su candidatura a la alcaldía después de que su casa fuera destruida en el incendio del 7 de enero de 2025 en Pacific Palisades. Afirmó haber esperado en vano a los bomberos mientras las llamas se extendían por el vecindario.
Oficializó su entrada a la contienda en el primer aniversario del incendio y se enfrentará a la actual alcaldesa Karen Bass en las elecciones primarias no partidistas del 2 de junio.
Pratt dijo que se postula porque no ve a ningún otro candidato mostrando "una energía similar".
Ataque a los líderes de la ciudad
El candidato acusó a la administración de Bass de minimizar los informes de auditoría posteriores sobre la respuesta al incendio y de manejar ineficazmente el problema de la falta de vivienda.
Declaró que revisará todos los errores, destituirá a los funcionarios involucrados y creará una "lista de eliminación" que incluirá a la alcaldesa, los jefes del Departamento de Policía de Los Ángeles, el Departamento de Bomberos y el Departamento de Agua y Energía de la ciudad.
Mensaje de campaña
Pratt dijo que ama Los Ángeles, pero le preocupa que la ciudad y la industria del entretenimiento de Hollywood estén en declive. Sostuvo que el entorno actual dificulta la existencia de programas de televisión como "The Hills".
La carrera por la alcaldía se desarrolla en un contexto en el que Los Ángeles sigue enfrentando muchos desafíos, desde la recuperación tras desastres naturales hasta problemas de seguridad y falta de vivienda. La campaña de Pratt marca una transición de estrella de reality show a candidato político, añadiendo un elemento sorpresa a las próximas elecciones.