Proyecto de apartamentos a gran escala genera preocupación por la seguridad contra incendios

Un intenso debate tiene lugar en el área de Woodland Hills, Los Ángeles, en relación con la propuesta de construir 398 apartamentos en los terrenos que una vez fueron el club de golf Woodland Hills Country Club. Esta zona está actualmente clasificada como "Zona de muy alta gravedad de incendios" (Very High Fire Severity Zone), lo que ha generado gran preocupación por la seguridad de los futuros residentes.

Según el concejal Bob Blumenfield, los desarrolladores están aprovechando una disposición de la Ley AB 2011 para acelerar el progreso de proyectos de vivienda en terrenos con zonificación comercial. Esta normativa permite que el proyecto acorte u omita varios pasos de revisión ambiental y participación pública, una medida que el concejal Blumenfield califica de "absurda" para un área con una topografía particular y grandes riesgos de desastres naturales.

El terreno propuesto se encuentra cerca de las montañas de Santa Mónica, adyacente a un área que fue devastada por el incendio Palisades Fire y que causó la muerte de 12 personas en el pasado. Permitir un desarrollo de alta densidad poblacional aquí sin un proceso de evaluación completo se considera un riesgo significativo para las operaciones locales de prevención de incendios, extinción y rescate.

Riesgos de infraestructura y obstáculos legales

Los residentes de las áreas cercanas expresan su preocupación de que la infraestructura de transporte actual no pueda soportar un aumento tan drástico de la densidad de población. Con carreteras estrechas, sinuosas y numerosos callejones sin salida, la adición de cientos de apartamentos podría hacer que el proceso de evacuación en caso de incendio sea extremadamente peligroso y caótico.

Ante esta situación, la Comisión de Planificación y Uso del Suelo del Ayuntamiento ha aprobado una moción que solicita clasificar el campo de golf como "terreno baldío". Según la ley del estado de California, los proyectos en terrenos baldíos ubicados en zonas de riesgo extremo de incendio no serían elegibles para aprobación automática, lo que obligaría al promotor a cumplir con procesos de revisión más estrictos.

Si esta moción es confirmada, el proyecto deberá pasar por un proceso de aprobación estándar, que incluirá una evaluación integral de impacto ambiental y audiencias públicas. Actualmente, el expediente del desarrollador está en suspenso por falta de documentación y se espera que el asunto se someta a votación oficial en el pleno del Ayuntamiento en un futuro próximo.