Video muestra a agente de ICE golpeando la cabeza de un detenido contra una pared de ladrillos

Líderes demócratas en Long Island han criticado enérgicamente la aparición de un video que muestra a un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE. UU. golpeando la cabeza de un hombre esposado contra una pared de ladrillos durante una detención en enero en Hempstead Village.

El detenido, Isai Santos Caceras, de 35 años, fue arrastrado mientras se resistía. En el video, publicado por el grupo activista Islip Forward, un agente acusa a gritos al detenido de intentar hacerlo tropezar, y luego le golpea la cabeza contra una pared de ladrillos fuera de un supermercado.

El grupo activista argumenta que esta acción excedió el nivel de fuerza necesario durante la contención. El video se viralizó rápidamente en las redes sociales, intensificando el debate sobre las prácticas de ICE en la localidad.

Concejales y congresistas federales alzan la voz en protesta

La concejal del condado de Nassau, Viviana Russell, se pronunció en contra, afirmando que el uso de tal fuerza refleja problemas de capacitación y supervisión. También criticó la relación de cooperación entre el condado de Nassau e ICE promovida por el ejecutivo del condado, Bruce Blakeman.

La congresista federal Laura Gillen responsabilizó a los líderes del Departamento de Seguridad Nacional, exigiendo una investigación completa del incidente. ICE y la oficina del ejecutivo del condado aún no han emitido una respuesta pública.

El detenido no tiene antecedentes penales y posee permiso de trabajo legal

Los registros públicos no muestran que Caceras tenga antecedentes penales. Los activistas afirman que posee un permiso de trabajo legal en Estados Unidos. La razón de su detención no ha sido oficialmente divulgada.

El programa de cooperación entre el condado de Nassau e ICE ha enfrentado previamente numerosas controversias, incluidas acusaciones sobre las condiciones de detención. Las autoridades del condado han negado estas acusaciones en el pasado.

El incidente continúa avivando el debate sobre la aplicación de las leyes migratorias en Nueva York en medio de crecientes tensiones políticas en torno a la seguridad fronteriza y los derechos civiles.